40 litros de agua

La semana pasada vi un cartel en una exposición sobre el uso responsable del agua en que se podía leer que una persona gasta una media de 40 litros de agua en la ducha. Muchos os preguntaréis la razón de que ese dato me llamara la atención, pues la cuestión es que en situaciones de emergencia los estándares marcan que cada persona debe tener acceso al menos a 15 litros de agua por día para todas sus necesidades y un mínimo de 5 y es que, cuando hablamos de situaciones de emergencia (ya sea puntual o crónica), se trata de cumplir con los mínimos en cuanto a las condiciones de vida y tratar de maximizar el número de vidas que se salvan. Y es que este último es el objetivo principal de cualquier acción de emergencia, salvar vidas.

Pues bien, esta es la situación en la que viven hoy en día los 16 millones de refugiados y 51 millones de desplazados que hay en el mundo y que han sido obligados a dejar sus hogares para irse a otros países (refugiados) o a otros lugares dentro de su propio país (desplazados). Todas esas personas sobreviven, en su gran mayoría, gracias a la ayuda internacional que gestiona ACNUR (Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados) y coordina con ONG especializadas. Pero el agua solamente es uno de los problemas (uno de los más importantes, seguramente, ya que está directamente relacionado con cuestiones de higiene y salud), pero la lista es muy larga: inseguridad (sobre todo para las mujeres y los niños), pobreza, falta de recursos naturales y de infraestructuras,…es como si la vida se les parase en un cierto momento y no pudiesen seguir adelante porque hay demasiados problemas que, en la mayoría de los casos, ni siquiera está al alcance de sus manos resolver. Y además está la incertidumbre, el no saber qué es lo que ocurrirá al día siguiente o donde estarán en un mes. Un dato, los campamentos de refugiados de Tindouf, en Argelia, existen desde hace más de 30 años, y los más jóvenes son ya la tercera generación que los ha habitado. Así, mientras los gobiernos se pierden en burocracias y peleas de poder, todas estas personas siguen malviviendo en condiciones que se alejan, y mucho, de lo que la Declaración de los Derechos Humanos reza en el artículo 25:

1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.

Ya veis lo que dan de sí 40 litros de agua.

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